Aquellos que lean estas enseñanzas de Rosa Ignea y sin embargo continúen tercamente encerrados dentro del proceso del razonamiento no sirven para los estudios superiores del espíritu, todavía no están maduros. La clarividencia y la imaginación son la misma cosa, clarividencia es imaginación e imaginación es clarividencia, la clarividencia existe eternamente.
Cuando en nuestro interior surge una imagen cualquiera hay que examinarla serenamente para conocer su contenido, cuando la rosa ígnea del cuerpo astral situada en el entrecejo despierta a una nueva actividad, entonces las imágenes que internamente vienen a nuestra imaginación van acompañadas de luz y colorido.
Hay que aprender por experiencia propia a hacer diferenciación entre las imágenes que son recibidas y las imágenes que consciente o inconcientemente creamos y proyectamos.
Hay que hacer diferencia entre las imágenes propias y las imágenes ajenas que vienen a nosotros.
La imaginación tiene dos polos uno receptor y otro proyector.
Una cosa es recibir una imagen y otra es proyectar una imagen creada por nuestro entendimiento.
El polo contrario de la imaginación es lo imaginario.
La imaginación es clarividencia.
Lo imaginario son las imágenes absurdas creadas por una mente llena de aberraciones. Los instructores no sólo deben entregar prácticas a los discípulos para el despertar del chakra frontal, sino también deben enseñarles a manejar la clarividencia.
La clarividencia es la imaginación cuyo chakra reside en el entrecejo, la imaginación es el traslúcido, para el sabio imaginar es ver.
La era de la razón se inició con Aristóteles, llegó a su culminación con Emmanuel Kant y termina ahora con el nacimiento de la Nueva era de Acuario.
La Nueva era de Acuario será la era de la humanidad «Intuitiva».
Tenemos que aprender a hacer diferencia entre lo que es crear una imagen con el entendimiento y lo que es captar una imagen que flota en los mundos suprasensibles.
Muchos dirán: ¿ Cómo es posible que yo pueda captar una imagen sin ser clarividente?. A ellos tendremos que responderles que la imaginación es la misma clarividencia y que todo ser humano es mas o menos clarividente.
Muchos se preguntan a si mismos:¿ Pero como puedo percibir imágenes sin ser clarividente?. Pobres gentes, no saben el tesoro que poseen, ignoran que la imaginación es la misma clarividencia y que todo ser humano es mas o menos clarividente.
Los ocultistas han querido convertir la bella facultad de la clarividencia en algo artificial, técnico y difícil.
La clarividencia es la imaginación, es la flor más bella, más sencilla y más pura de la espiritualidad.
Cuando reconquistamos la infancia perdida entonces todas las imágenes que vienen a nuestra imaginación van acompañadas de vivísimos colores astrales. El intelectual que desprecia la imaginación comete un gravísimo absurdo porque todo lo que existe en el naturaleza es hijo de la imaginación.
El artista que pinta un cuadro es clarividente, uno se queda anonadado ante el «CRISTO» de Leonardo da Vinci o ante la Madonna de Miguel Angel.
El artista percibe con su imaginación (Clarividencia) sublimes imágenes que luego pasa a sus acuarelas o a sus esculturas.
La «Flauta Encantada de Mozart» nos recuerda una iniciación egipcia cuando la diosa madre del mundo quiere entregarle al hombre algún juguete para que se divierta, entonces lo deposita en la imaginación de los inventores, así tenemos el radio, el avión, los automóviles, etc.
Las imágenes de los mundos sumergidos cuando son captadas por los científicos se convierten en cañones, ametralladoras, bombas, etc.
Así pues todo el mundo es mas o menos clarividente y no se puede despreciar la imaginación porque todas las cosas son hijas de la imaginación. Hay que hacer diferencia entre los hombres que no han recibido educación esotérica y aquellos que ya se han sometido a las grandes disciplinas esotéricas.
La imaginación evolucionaria se desarrolla y progresa dentro de la rosa ígnea del Universo. Los que han hecho rotar la rueda mágica del entrecejo poseen una imaginación rica y poderosa y todas las imágenes percibidas por ellos van acompañadas de luz, de color, de calor y de sonidos, no negamos la existencia de la clarividencia.
La clarividencia es el sexto sentido cuyo chakra reside en el entrecejo y tiene noventa y seis rayos. Lo que queremos es ampliar el concepto y hacer comprender al estudiante que otro de los nombres de la clarividencia es la palabra imaginación. La gente ha olvidado el uso y el manejo de la divina clarividencia y es necesario que nuestros estudiantes sepan que la imaginación es la misma clarividencia o sexto sentido situado en el entrecejo.
Muchas gentes creen que la imaginación es una facultad puramente mental y que nada tiene que ver con el chakra frontal de la clarividencia, ese falso concepto se debe al desdén que los intelectuales sienten por la imaginación y al artificio con que los ocultistas quieren tecnificar la bella facultad de la clarividencia.
El chakra frontal del cuerpo astral está intimamente relacionado con el chakra frontal del cuerpo mental, con el chakra frontal del cuerpo etérico y con la glándula pituitaria situada en el entrecejo del cuerpo físico. Así pues la imaginación pertenece a todos los planos de conciencia universal y la clarividencia es precisamente la misma imaginación susceptible de desarrollo, evolución y progreso dentro de la rosa ígnea del Universo. Es necesario que los devotos del sendero tengan una mente bien equilibrada.
Cuando nosotros hablamos de lógica aludimos a una lógica trascendental que nada tiene que ver con los textos de la lógica escolástica.
Toda imagen interna tiene sus correspondencias científicas en este plano de la objetividad física.
Cuando las imágenes del estudiante no pueden explicarse a través del concepto lógico es señal de que la mente del estudiante está perfectamente desequilibrada. Toda imagen interna debe tener lógicamente una explicación satisfactoria. Existen innumerables estudiantes con mentes perfectamente desequilibradas. Los discípulos gnósticos deben cultivar la serenidad, ella es la clave mas poderosa para el desarrollo de la clarividencia.
La cólera descompone la luz astral en un veneno llamado IMPERIL, que daña los pétalos de la rosa ígnea del entrecejo y obstruye los canales del sistema nervioso gran simpático.
Hay que hacer rotar el chakra de la clarividencia con la vocal «I» la cual debe vocalizarse diariamente alargando el sonido de la vocal así I, i, i , i.
Entre la augusta serenidad del pensamiento que flamea abrasadoramente debemos contemplar las imágenes internas, sin el proceso deprimente de la razón.
En presencia de una imagen interna nuestra mente debe fluir integralmente con el dulce fluir del pensamiento. Entre los cuadros imaginativos de la mente vibrará con las ondas del discernimiento. El discernimiento es percepción directa de la verdad sin el proceso de la elección conceptual.
El proceso de la elección divide a la mente entre el batallar de las antítesis y entonces la imágenes internas se esconden como las estrellas tras los densos nubarrones de los razonamientos.
Debemos aprender a pensar con el corazón y a sentir con la cabeza.
Nuestra mente debe volverse exquisitamente sensible y delicada, debe libertarse de toda clase de traba para comprender la vida libre en su movimiento. Nosotros admiramos la intrepidez, los deseos de toda especie son trabas para la mente.
Los prejuicios y los preconceptos son trabas para el entendimiento, las escuelas son jaulas donde la mente queda aprisionada.
Debemos aprender a vivir siempre el presente porque la vida es un instante siempre eterno.
Nuestra mente debe convertirse en un instrumento flexible y delicado para el INTIMO.
Nuestra mente debe convertirse en un niño. Durante la práctica de meditación interna debemos estar en el más rotundo reposo interior porque toda agitación de la mente, toda actitud de impaciencia turba la mente e impide la percepción de las imágenes internas.
En el mundo físico toda actividad va acompañada del movimiento de nuestras manos, piernas, etc, pero en los mundos internos necesitamos el mas profundo reposo, la calma mas absoluta para recibir la imágenes internas que vienen a la mente como una gracia, como una bendición, es indispensable que nuestros discípulos cultiven la bella cualidad de la veneración. Debemos venerar profundamente todas las cosas sagradas y divinas. Debemos venerar profundamente todas las obras del creador, a los venerables maestros de la Fraternidad Universal Blanca. El respeto a la veneración nos abre completamente las puertas de los mundos superiores.
No debemos tener preferencias por nadie, debemos atender con el mismo respeto y con la misma veneración tanto al mendigo como al gran señor.
Debemos cultivar la misma cortesía para atender igualmente al rico y al pobre, al aristócrata y al labriego sin preferencias para ninguno. Debemos de activar la paciencia y la previsión.
Las hormigas y las abejas son pacientes y previsivas, debemos acabar con las ansias de acumulación y la codicia, debemos aprender a ser diferentes ante el oro y las riquezas.
Debemos aprender a apreciar mas la doctrina del corazón.
Aquel que desprecie la doctrina del corazón por seguir la doctrina del ojo, (teorías, escuelas, cultura libresca, etc.) no podrá llegar jamás a las grandes realizaciones, tenemos que aprender a conocer lo bueno de lo malo y lo malo de lo bueno. Aunque parezca increíble las Marías Magdalena están mas cerca de la iniciación que muchas doncellas.
Aunque se le haga raro al estudiante a veces está mas cerca de la iniciación aquel que todos señalan con el dedo y acusan que aquel santurrón que sonríe ante el auditorio de una logia o templo.
Pablo de Tarso fue un verdugo y un asesino antes del acontecimiento que le sobrevino en su camino de Damasco.
La instantánea transformación de este hombre sorprendió a los santos de Jerusalén, el malvado se convirtió en profeta. Este es el misterio del Bafometo. Los objetos sagrados de los templos se sostienen sobre animalescos pedestales y las patas de los tronos de los Maestros están hechas de monstruos.
Cristo supo apreciar la belleza de los dientes en el cadáver de un perro en descomposición.
En el demonio Belcebú flameaban flamas azules que sirvieron para transformarlo en discípulo de la Jerarquía Blanca.
Entre el incienso de la oración muchas veces se esconde el delito.
El discípulo no debe juzgar a nadie y no criticar a nadie para formar una rica vida interior.
A veces hablar es delito y otras callar también lo es.
Es tan malo hablar cuando se debe callar como callar cuando se debe hablar.
Hay que aprender a manejar el verbo y saber calcular con exactitud el resultado de nuestras palabras.
Una misma palabra puede servir de bendición para una persona y de insulto para otra.
Por ello es que antes de hablar una persona debe calcular muy bien el resultado. Los señores del Karma juzgan las cosas por sus hechos sin tener en cuenta las buenas intenciones.
Nuestra mente debe ser sencilla, humilde y llena del mas profundo respeto.
Nuestros discípulos deben evitar cuidadosamente toda disputa para no derrochar sus energías inútilmente.
Quien quiera aceptar la doctrina de los Gnósticos que la acepte pero quien no quiera aceptarla es porque no está maduro todavía y es inútil entonces entablar disputa con él para convencerlo.
Que las disputas sean prohibidas, que la discordia en palabrea sea derrumbada, que todas las malezas dejen claro el camino
Debemos cultivar la gratitud porque ingratitud y la traición hermanan, hay que acabar con la envidia porque la envidia sale de Judas que vende al Maestro por treinta monedas de plata.
La envidia es la flor venenosa que más abunda entre los tenebrosos pantanos de todas las escuelas espirituales del mundo.
La envidia suele disfrazarse con la toga del juez.
Debemos cultivar la sinceridad porque en la substancia de la sinceridad germinan las flores más bellas del espíritu.
Todas estas cualidades nos darán una rica vida interior, así es como nos preparamos internamente para las grandes disciplinas esotéricas de la mente que flamea entre las llamas abrasadoras del Universo.



